Salud

“Me vacuno por mi familia, mis pacientes y mi comunidad”

por Dr. Diego Chaves-Gnecco, MD, MPH, FAAP (diego.chaves-gnecco@chp.edu)


Lectura de 0 minutos

Terminando el mes de diciembre del 2020 recibí mi primera dosis de la vacuna de Moderna contra el COVID-19. La segunda se programó para finales de enero.

Con Pfizer se requiere una segunda vacuna 17 a 21 días después de la primera mientras que en el caso de Moderna es necesaria una segunda dosis 24 a 28 días después de la primera.

Decidí vacunarme como medida de protección contra esta pandemia que tanto dolor y sufrimiento ha dejado en el mundo, pero en especial en nuestras comunidades latinas.

Decidí vacunarme por mi hijo, por mi esposa y por mi mamá que tiene 89 años.

Decidí vacunarme por mi familia, por mis pacientes y por mi comunidad: la comunidad latina del suroeste de Pensilvania. Nunca olvidaré todas las vidas perdidas por el COVID-19 ni a sus familias.

Al recibir esta inmunización me sentí inmensamente agradecido y emocionado; agradecido con todos aquellos que contribuyeron a lograr este éxito científico: a los investigadores, los médicos y a los voluntarios que participaron en los estudios de investigación. 

En mi columna del mes de diciembre expliqué el proceso que debieron haber seguido estas vacunas. Miles de voluntarios durante varios meses participaron en los estudios de investigación que llevaron a demostrar que las vacunas contra el COVID-19 protegen y actúan con eficacia.

Las investigaciones han demostrado efectividad para proteger del COVID-19, especialmente contra las complicaciones, hospitalización, intubación y muerte de hasta un 95%. 

En cuanto a los efectos secundarios reportados son todos mínimos y temporales. 

Estos incluyen fiebre, dolores musculares y articulares, dolor y enrojecimiento en el sitio de inyección, malestar general y agotamiento. 

Los efectos secundarios parecen ser más frecuentes después de la segunda dosis. 

De todas formas, los efectos secundarios son transitorios y no duran más de 48 horas. Personalmente, 48 horas después de mi primera dosis estuve más cansado de lo usual pero no creo que pueda atribuirlo a un efecto secundario de la vacuna, ya que durante esos días trabajé y vi más pacientes de lo usual. 

En las primeras semanas/meses de vacunación se han priorizado para ser vacunados grupos de alto riesgo como trabajadores de la salud, empleados esenciales y adultos mayores. 

Para febrero y marzo muy probablemente se estará ofreciendo a la población en general.

Si bien es cierto que la vacuna es una de las mejores formas que tenemos de luchar contra esta pandemia, para que sea efectiva más del 80% de la población debe ser inmunizada. 

Mientras llegamos a estos niveles de vacunación en el mundo entero, todos incluso aquellos que hemos recibido la vacuna, debemos continuar con medidas de bioseguridad como lavarnos las manos frecuentemente, usar mascarilla o cubreboca, mantener distanciamiento físico de al menos 6 pies (2 metros) de distancia con otras personas, evitar abrazarnos, saludarnos de beso, y seguir reportando síntomas nuevos. 

Si usted no se siente bien, en especial si tiene fiebre o tos, debe llamar al médico y seguir sus indicaciones.

También es muy importante que evite eventos innecesarios, especialmente cuando se trata de una congregación de personas.



 

Localiza La Mega Nota cerca de ti Nuevo

Buscar
Advertisement